NI BLUE MONDAY NI PINK MONDAY

¿De qué color te sientes hoy?

Hoy es casi imposible que el “Blue Monday”, el día más triste del año, nos pase por alto. Es trending topic, los medios hablan de él, como si tuviera entidad propia, la campaña publicitaria para la agencia de viajes Sky Travel en 2005 sigue teniendo vida.

Son numerosos los artículos que desmienten la ecuación que pronosticaba el día más triste del año. Yo no quiero ser uno más de esos posts, aunque sin duda pienso que tiene poco de cierto y nada de científico. Así es que mi propósito de hoy es doble, vamos allá.

 

PRIMERA CUESTIÓN: LAS ETIQUETAS NOS GENERAN CONFIANZA Y TRANQUILIDAD.

El “Blue Monday” no deja de ser una etiqueta que nos recuerda que existen una serie de variables que juntas conllevan una alta probabilidad de sentirnos de un determinado modo. En este caso hablaríamos de un clima frío, cierto nivel de deuda tras las compras navideñas y las rebajas (la cuesta de enero), el tiempo pasado desde Navidad, el tiempo en el que fracasan nuestros propósitos de año nuevo y la motivación; y todo junto nos hace tener más probabilidad para sentirnos tristes.

Saber que existen estos factores nos genera tranquilidad, a la vez que nos ayuda a entender el porqué de un determinado estado de ánimo. Ahora bien, es importante no tomar las etiquetas como dogmas, como resultados inamovibles y de los que no podemos hacer nada para que cambien.

Cuando encontramos algo que define lo que sentimos y que nos explica lo que estamos pasando, nos sentimos más tranquilos, cuando lo que nos sucede tiene un porqué nos hace sentir menos “bichos raros” y esto nos genera seguridad.

Sí, está genial saber el porqué, y ponerle el nombre correcto a lo que nos pasa, pero ojo con “encariñarse” con la etiqueta. Toda etiqueta tiene la capacidad de ser transformada si así lo escoge cada persona. Y a partir de este punto es cuando podemos pasar a la segunda cuestión que os planteo.

 

SEGUNDA CUESTIÓN: Blue, Pink, Green… Cualquier color está bien. ¿De qué color te sientes hoy?

Cuando leía los diferentes artículos que hablaban sobre el Blue Monday, me encontraba con defensores y detractores. Como si estuviera bien o mal esto de tener un día triste. Ni es bueno encariñarse con la tristeza, ni tampoco lo es el hiperpositivismo. Existen tantos colores con estados emocionales, y sólo uno mismo puede saber de qué color es su día. Seguramente no me equivoco si pienso que a muchos os gustaría que hoy fuera un Pink Monday, pero que ese fuera vuestro color/día ideal, no significa que sea el que sintáis. Por eso la primera pregunta que necesitáis haceros es: ¿De qué color te sientes hoy? Y sencillamente permítete el color que sea, con amabilidad hacia ti mismo, con aceptación y con la intención de si deseas cambiar de color, haz lo que puedas para transformarlo.

 

Te propongo algunas preguntas para ayudarte a poner color a tu lunes.

  1. ¿De qué color te sientes hoy?
  2. ¿Te está bien el color que sientes? Si la respuesta es afirmativa, disfrútalo, si es negativa sigue con la siguiente pregunta.
  3. ¿Qué color necesitas para sentirte mejor?
  4. ¿Puedes hacer algo hoy para cambiarlo? Si la respuesta es negativa, acepta con amabilidad que hoy va a ser un día triste, si la respuesta es afirmativa sigue con la siguiente pregunta.
  5. Escribe una acción (por muy pequeña que sea) que podrías hacer para cambiar de color tu día. Cuando tengas una, piensa un poco más y ves a por la segunda.

 

Y ahora sí, ya tienes todo lo necesario para vivir tú lunes del color que sientas, y quieras (si puedes cambiarlo).

¡FELIZ LUNES!

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