Entradas

¿Cómo aumentar el DESEO SEXUAL? 5 Pasos

Cuando una relación empieza no tenemos que hacer ningún esfuerzo para mantener la llama del deseo viva. La testosterona, que aumenta de manera natural durante la fase de enamoramiento, se ocupa de hacer el trabajo “sucio” por nosotros. Además nuestro cerebro nos ayuda a que vivamos esta experiencia de manera plena e intensa. Así es que lo único que tenemos que hacer es dejarnos llevar por lo que nuestro cuerpo nos pide, que suele ser, estar el máximo de tiempo posible (física y mentalmente) con nuestro enamorado/a.

Leer más

¿Por qué no llego? Cuando no se encuentra el camino hacia el orgasmo

“¿Por qué no llego?”  Ésta es una pregunta que me hacen muchas mujeres en consulta. Y detrás de ella se esconden muchos mitos, rigidez, control, miedos, y otras causas que os iré desvelando a lo largo del artículo.
Para poder responder a ésta pregunta se debe entender algunas claves sobre la fisiología del orgasmo femenino, o dicho de otro modo, cómo funciona el orgasmo en una mujer.
El orgasmo lo entendemos como el placer producido por la liberación de la tensión sexual, cada persona va a sentir de diferente modo, intensidad y duración.

anorgasmia31
Una de las creencias en torno al orgasmo femenino es creer que existen varios tipos de orgasmo. Sin embargo, se trata de una sensación que se crea en el cerebro, y para que una mujer logre llegar a ésta sensación existen varias vías, algunas son físicas (clítoris, vagina, punto G, oreja, cuello, etc.) y otros corresponden a recursos como fantasías o sueños. No obstante, puesto que no hay dos personas que sientan lo mismo cuando se les acaricia o estimula una determinada zona del cuerpo, lo importante va a ser descubrir cual es el mapa erógeno que tiene cada persona (definir qué zonas producen más o menos placer, de que manera aumenta la excitación, etc.)
Por tanto, hasta ahora hemos visto que es esencial conocer el propio cuerpo, qué produce placer y de qué manera, pero una vez hecho esto, ¿qué otras dificultades pueden existir?
Por un lado está el problema de esperar a que el orgasmo se convierta en el objetivo de la relación sexual en lugar de ser el resultado del placer.

Veamos un pequeño ejemplo: “Imaginaros que decidís iros de excursión con unos amigos, y que habéis planeado subir un pico de una montaña. Para hacer esta pequeña aventura existen dos opciones: la primera no dejar de mirar el pico, como único objetivo, la segunda disfrutar del paisaje y de la compañía durante el trayecto hasta llegar a la cima”.

Tras leer este ejemplo, preguntaros ¿cuál es vuestro objetivo cuando tenéis una relación sexual?: disfrutar del contacto con el otro, de las sensaciones, de la intimidad, o pensar que aún no has llegado y que esta vez tampoco lo vas a conseguir.
Mientras se sigue mirando la cima, en una relación sexual difícilmente se va a llegar al orgasmo, recordemos que es el resultado de la acumulación de placer, y mientras la atención se centra en un único objetivo, el orgasmo, no se logra disfrutar del camino.
Por otro lado, una relación sexual implica también poder relajarse ante el propio cuerpo desnudo y el de la pareja, y por tanto ante la intimidad y el vínculo con el otro. Por ello, es muy importante que una mujer logre sentirse cómoda con su cuerpo, con los cambios que conlleva la propia excitación y con la relación de intimidad con su pareja.

Primeros pasos para conseguir un orgasmo:
1. Explora tu cuerpo: dedica un tiempo a descubrir tu cuerpo desnudo, tu cuerpo esconde grandes secretos que sólo tú vas a descubrir.
2. Siéntete cómoda con tu desnudez: conecta con las emociones que sientes cuando estás tú y tu cuerpo. Poco a poco irás sintiéndote más cómoda y tranquila contigo misma.
3. Descubre tus genitales: coge un espejo y obsérvalos, ¿qué sientes cuando los miras?
4. Practica la masturbación: existen muchas maneras de acariciarse, descubre las tuyas. Y cuando las hayas descubierto, compártelas con tu pareja, vuestra relación se beneficiará de ello.
5. Cambia el foco en la relación sexual: pasa a centrarte en tus sensaciones, en fantasías, en las caricias o besos que van sucediendo en lugar de esperar a que llegue un orgasmo.
6. Comunícate con tu pareja: es primordial la comunicación sexual, dedica un tiempo a hablar de sexo con él o ella, de cómo te has sentido, de qué te ha pasado, de lo bueno y de lo malo.
7. Desarrolla una actitud curiosa: la curiosidad por sorprender a tu pareja, por sorprenderte a ti, por ir un poco más allá es primordial para disfrutar de la sexualidad y para romper con la rutina. Mirar películas, leer literatura erótica, usar juguetes sexuales, etc.

Estas son algunas claves para empezar a descubrir tu sexualidad, para lograr disfrutar más de la intimidad y del sexo. Ahora es tú turno aceptar el reto:

“Anoche inventé un nuevo placer, y cuando lo iba a disfrutar por vez primera, llegaron violentamente a mi casa un ángel y un demonio. Entraron en mi puerta y disputaron acerca de mi nuevo placer. Uno gritaba: ¡Es un pecado! Y el otro decía: ¡Es una virtud!”
Khalil Gibran

Isabel Moreno